Desenfreno en el consumo de sustancias y conductas adictivas en las cenas y comidas navideñas de empresa

11 de diciembre de 2019

Desenfreno en el consumo de sustancias y conductas adictivas en las cenas y comidas navideñas de empresa

Se acerca la Navidad y muchas empresas reúnen a sus trabajadores para celebrar un anticipo de estas fiestas. Sin embargo, sin que siempre seamos conscientes de ello, en las comidas y cenas navideñas de empresa se produce a veces un desenfreno en el consumo de sustancias y en otras conductas con potencial adictivo.

Los medios de comunicación alertan en estas fechas del peligro de conducir tras las comidas y cenas, debido al consumo de alcohol u otras sustancias. No es solo en Navidad cuando las personas beben o comen en exceso, o se "pasan" comprando lotería, pero en estas fechas las comidas de empresa adquieren un protagonismo especial, junto con conductas que pueden acarrear problemas graves aunque se vean como normales. Esta permisividad frente al consumo excesivo favorece creencias erróneas sobre la aceptación social de estas conductas.

No solo se pone en peligro la integridad física al excedernos bebiendo, comiendo o jugando (aumenta la probabilidad de caídas, accidentes de tráfico o problemas de salud como comas etílicos o subidas de tensión), sino que otras áreas de vida también se ven afectadas. En las comidas y cenas de empresa, superiores y compañeros comparten un ambiente distendido que puede incitar a beber o comer en exceso, con consecuencias que a veces se prolongan los días o semanas siguientes en forma de comentarios, burlas o cuestionamiento de la autoridad o el buen hacer profesional. Bajo los efectos del alcohol u otras sustancias es más fácil hacer comentarios inapropiados a compañeros o hablar de más sobre asuntos confidenciales de la empresa.

Al llegar a casa, no todas las familias ven con indiferencia estas conductas: pueden ser motivo de conflicto, especialmente si hay menores en casa que presencian a su padre o madre en malas condiciones.

Comprar lotería es todo un ritual en Navidad, pero hay personas que, con la esperanza de que les toque, compran gran cantidad de décimos y llegan a gastarse buena parte de su sueldo, cuando la diferencia entre comprar uno o veinte apenas aumenta la probabilidad de ganar. Por otra parte, la necesidad de ir "perfectos" a las celebraciones también lleva a algunas personas a seguir dietas estrictas o a comprar ropa que excede sus posibilidades.

No en todas las personas se produce este desenfreno, pero conviene reflexionar sobre cuál es el verdadero espíritu de la Navidad y alejarnos de la idea de que necesitamos consumir para sentirnos felices. La felicidad está en poder compartir el tiempo, la amistad y el cariño con quienes nos rodean, sean compañeros de trabajo, amigos o familiares, siendo nosotros mismos sin depender de ninguna sustancia ni de elementos externos. Felices fiestas.

Sigue leyendo

Artículos relacionados

Estamos aquí para ayudarte

Da el primer paso hacia un nuevo camino

Habla con nuestro equipo con total confidencialidad y sin compromiso. Consultas presenciales y online.

Contactar ahora 📞 963 941 587
WhatsApp Llamar Contacto