Por Consuelo Tomás, Psicóloga Especialista en Adicciones

En el trabajo diario con personas que acuden a terapia por problemas de adicción, no es raro encontrarnos con una situación compleja: pacientes que no solo luchan contra un problema, sino contra varios. Un ejemplo especialmente delicado es el de quienes presentan alcoholismo y ludopatía de forma simultánea.

La coexistencia de adicciones: más común de lo que parece

A esta situación la denominamos comorbilidad adictiva. Consiste en la presencia de dos o más adicciones al mismo tiempo, lo que puede dificultar tanto el diagnóstico como el tratamiento. El alcoholismo y la ludopatía (adicción al juego) suelen estar entre las combinaciones más frecuentes.

¿Por qué ocurre esto? Porque ambas adicciones comparten una base neurológica similar: el sistema de recompensa cerebral. Tanto el alcohol como el juego activan los centros del placer y generan una sensación inmediata de alivio o euforia, aunque con consecuencias destructivas a medio y largo plazo. En algunos casos, una adicción puede “alimentar” a la otra. Por ejemplo, una persona puede consumir alcohol para sobrellevar la ansiedad que le genera el juego, o viceversa.

El perfil psicológico: ansiedad, impulsividad y búsqueda de escape

Los pacientes que sufren ambas adicciones suelen mostrar rasgos comunes como la baja tolerancia a la frustración, la impulsividad, la búsqueda de sensaciones intensas o la necesidad de evadir conflictos emocionales profundos. En muchos casos hay un trasfondo de ansiedad, depresión o traumas no resueltos que deben abordarse de forma integral.

Perfiles psicológicos

Diagnóstico y tratamiento: un enfoque coordinado

Es fundamental realizar una evaluación psicológica exhaustiva para detectar todas las adicciones presentes y sus interacciones. En consulta, muchas veces la persona acude por una de ellas —por ejemplo, el alcoholismo—, pero es durante el proceso terapéutico cuando se detecta la ludopatía.

El tratamiento requiere de un enfoque multidisciplinar y personalizado, que combine:

  • Terapia psicológica individual para trabajar la raíz emocional del problema.

  • Intervención cognitivo-conductual para modificar hábitos y pensamientos distorsionados.

  • Apoyo familiar y psicoeducación.

  • En algunos casos, tratamiento farmacológico supervisado.

  • Prevención de recaídas, incluyendo el abordaje de ambientes de riesgo y factores desencadenantes comunes a ambas adicciones.

Enfoque multidisciplinar

La buena noticia: la recuperación es posible

Aunque el tratamiento sea más complejo, la recuperación también es posible. En muchos casos, abordar ambas adicciones de forma conjunta permite descubrir patrones profundos que estaban sosteniendo el malestar emocional, y eso abre una puerta real al cambio.

En consulta, vemos cómo las personas, con el apoyo adecuado, consiguen reconstruir su autoestima, mejorar sus relaciones y retomar el control de su vida. No se trata solo de dejar de consumir o de jugar, sino de recuperar el bienestar personal.

Si te identificas con esta situación, o conoces a alguien que podría estar viviendo algo similar, no dudes en buscar ayuda. En Adicciones Valencia, te acompañamos sin juicios, con experiencia, cercanía y compromiso.